El soldado raso Bourne, voluntario del ejército británico destinado al Somme, no es como los demás: su poca presencia física y su manera respetuosa de hablar indican que se trata de un hombre educado y de buena posición. En el ejército, Bourne es una anomalía que sus superiores insisten en corregir ofreciéndole promoción.
Los niños se aburren los domingos es una selección de los mejores relatos de Jean Stafford, ganadora del premio Pulitzer de ficción en 1970 por sus Cuentos completos y colaboradora habitual de The New Yorker. Las protagonistas de estos relatos, ambientados en una Norteamérica en la que a mediados del siglo pasado la discriminación contra las mujeres goza de una gran fortaleza, son jóvenes en busca de una segunda oportunidad lejos de sus opresivos hogares y mujeres insatisfechas en sus matrimonios o a quienes la vida no ha tratado bien.
Durante las primeras semanas de la Guerra de Corea, el joven capitán Lee del ejército de Corea del Sur recibe el encargo de investigar el secuestro y asesinato de varios sacerdotes cristianos por parte de las fuerzas comunistas. La propaganda de guerra quiere convertir en mártires a los sacerdotes, pero el capitán Lee alberga dudas sobre el comportamiento de los religiosos ante el pelotón de fusilamiento.
En los suburbios pobres de la ciudad con mayor índice de criminalidad de los Estados Unidos, los traficantes de droga se pavonean al volante de Cadillacs de vivos colores y lucen exuberantes peinados a lo afro, patillas crecidas, botines de tacón, abrigos de visón o chaquetones de piel por valor de cientos de dólares; y casi todos llevan, escondidas bajo el abrigo, Magnums del 357 o del 45 en la cintura del pantalón.
Desde que saliera de la penitenciaría dublinesa de Mountjoy e intentara establecerse como delincuente por su cuenta, Frankie Crowe no había tenido suerte. Harto de golpes que a duras penas le daban para el alquiler ―y que bien podrían ponerlo de nuevo entre rejas―, un ambicioso Crowe planea secuestrar a Justin Kennedy, un banquero que ha prosperado en los años dorados del Tigre Celta. Pero para ello necesita contar con la aprobación del temido Jo-Jo Mackendrick, antiguo jefe de Frankie y conocido mafioso local.
La Escena, que combina elementos de la novela policial con una audacia expresiva y una crudeza raras para su género y época, supuso el debut en 1960 de Clarence Cooper Jr., escritor con una trayectoria breve señalada por el demonio de la adicción a la heroína.
<<  1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  11   >>